LA RELACION EN UN PROCESO DE COACHING
¿De qué depende que un proceso de coaching sea exitoso? Podemos pensar que depende del coach, de sus habilidades y cualidades, o que depende del cliente y de su compromiso con el proceso y su deseo por mejorar o cambiar, o que por el contrario depende de la relación que existe entre ambos.
Para muchos coaches, la calidad de la relación no es uno de los factores, sino el factor clave que determina la calidad de los resultados de un proceso de coaching. Con el fin de estrechar esta relación, el coach crear un espacio lo suficientemente seguro como para que el individuo asuma los riesgos necesarios para aprender, desarrollarse y cambiar.
Del estudio realizado por Wasylyshyn (2003)[i] sobre el coaching ejecutivo se desprende que las tres características personales más relevante a la hora de determinar la efectividad del coach en un proceso de coaching son:
1. La habilidad para crear una fuerte conexión con el ejecutivo (86 por cien)
2. La profesionalidad (82 por cien)
3. El uso de una metodología clara y con sentido (35 por cien)
A la hora de determinar las claves para generar una estrecha relación con el coachee, Kilburg (1987)[ii] destacó las siguientes características de una relación de coaching exitosa:
- Predictibilidad y confiabilidad
- Factores higiénicos relativos al tiempo, lugar, confidencialidad, tarifas y rescisión de contrato, deben acordarse desde el principio, al igual que las expectativas del coach respecto a las tareas.
- Respeto, consideración y comprensión por parte del coach sobre las complejidades de la “realidad” del ejecutivo.
- Empatía del coach por ejecutivo.
- Autenticidad y genuinidad en las interacciones del coach y humildad cuando “ofrece” su experiencia al coachee.
Además de describir estas características, Kilburg (1997) también lista los comportamientos que todo coach debe mostrar frente a su cliente:
- Respeto por el cliente como persona.
- Consideración y comprensión por la complejidades de la vida del cliente y su mundo interior.
- Cortesía
- Empatía
- Tacto
Esto no sorprenderá a aquellos que aprecien el enfoque centrado en el cliente promovido por Carl Rogers.
[i] Wasylyshyn, K.M. (2003), ‘‘Executive coaching: an outcome study’’, Consulting Psychology Journal:
Practice and Research, Vol. 55 No. 2, pp. 94-106.
[ii] Kilburg, R. (1997), ‘‘Coaching and executive character: core problems and basic approaches’’,
Consulting Psychology Journal: Practice and Research, Vol. 53 No. 4, pp. 251-67.





















































